El ciclismo de pista vivió una jornada histórica en el velódromo de Shanghái, donde el italiano Jonathan Milan se consagró campeón del mundo en la modalidad de persecución individual, culminando un día perfecto en el que también destrozó el récord mundial de la especialidad.
Milan demostró un dominio absoluto de principio a fin. Horas antes de la gran final, Milan ya había avisado de lo que era capaz al registrar un tiempo estratosférico de 3:58.850, estableciendo una nueva plusmarca histórica que dejó boquiabiertos a los asistentes.

En la carrera por la medalla de oro, el italiano mantuvo el ritmo demoledor para subirse a lo más alto del podio. La plata quedó en manos del danés Frederik Madsen. Por su parte, el también italiano y referente de la disciplina, Filippo Ganna, se quedó con la medalla de bronce, completando un podio de altísimo nivel.
Con este triunfo, Jonathan Milan consolidó su estatus como uno de los ciclistas más polivalentes y dominantes del pelotón internacional, brillando con la misma fuerza en los embalajes de las grandes vueltas de ruta que en las maderas del velódromo.
RESULTADOS PERSECUCIÓN INDIVIDUAL
